Estudio realizado con alumnos de octavo básico: Destacan el mal estado físico y el creciente riesgo de salud en los escolares chilenos

Niños que rindieron el último Simce de Educación Física mostraron poca capacidad cardiorrespiratoria y una fuerza muscular debilitada. – SEBASTIÁN URBINA

Si bien desde hace tiempo que se viene alertando sobre el sedentarismo y la obesidad que afectan a los adolescentes chilenos, no se había cuantificado el efecto que podía tener esto en su salud.

Un análisis detallado de los datos del Simce de Educación Física, que se aplicó en el país a los octavos básicos en noviembre de 2011, permitió conocer detalles de esta preocupante situación. Entre otras cosas, se vio que las niñas están en peores condiciones de salud física que los niños, mientras que en general el mal estado físico se concentra en alumnos de la zona norte y en Aysén.

En la ocasión se detectó que los estudiantes tienen una baja capacidad cardiorrespiratoria y un débil estado de su musculatura, además de obesidad y sobrepeso. Esto se traduce en que cinco de cada 10 niños y seis de cada 10 niñas se encuentran en un riesgo de salud creciente, para al menos uno de los factores de estado físico que se midieron.

Peor aún es que el 5% de los niños y el 6,7% de las niñas tuvieron malos resultados en todos los factores medidos, «estando en un altísimo riesgo de salud.

Esto se relaciona con un alto riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y síndrome metabólico en estos adolescentes. Sin embargo, este es un fenómeno presente en el 80% de los jóvenes en el mundo, que no cumple con la actividad física recomendada.

Chile no es la excepción a esta tendencia mundial, según explica el doctor Marcelo Sajuria, traumatólogo y experto en Medicina Deportiva y uno de los asesores de este Simce. Él recogió los resultados que arrojó esta prueba y determinó los riesgos de salud de los alumnos de octavo básico. Los resultados se publicaron en la revista PLOS ONE de fines de septiembre.

Cifras preocupantes

El estudio reveló preocupantes cifras. Por ejemplo, mientras que el 26% de los niños tiene una capacidad cardiorrespiratoria que no es saludable, en las mujeres este nivel llega al 55%.

En cuanto al sobrepeso y la obesidad, estos factores afectan al 29% de los niños y al 44% de las niñas.

Por último, la capacidad muscular fue insuficiente en el 29% de los hombres y en el 35% de las mujeres.

«Hasta ahora hemos puesto mucho énfasis en el sobrepeso y la obesidad, pero en este trabajo vemos que hay otros factores que son fundamentales. Porque un adolescente puede que ni siquiera tenga sobrepeso y tiene un riesgo cardiovascular importante», explica a «El Mercurio» el doctor Sajuria, quien también es jefe del Centro de Medicina Deportiva de Clínica Lo Curro.

Para el doctor Francisco Moraga, past president de la Sociedad Chilena de Pediatría, el gran mérito de esta investigación es que «muestra la gran cantidad de niños en el país que tienen un peso normal, pero su metabolismo es el de un obeso, porque no tienen masa muscular y su estado físico es malo».

Según explica, son niños que ya tienen problemas de tolerancia a la glucosa, trastorno de los lípidos, un exceso de grasa corporal y una musculatura atrofiada.

«Un niño debiera cumplir con una hora diaria de actividad física de moderada a intensa. Esto es un hábito que debe crearse en la infancia, incluso con actividades que se han perdido, como el hacer sus camas y ayudar con el aseo, porque los mantiene activos y los aleja del sedentarismo de estar viendo televisión», afirma el doctor Moraga.

El doctor Sajuria, en tanto, llama la atención respecto de que la jornada escolar completa se ha traducido en niños encerrados en los colegios y con escasa actividad física.

«Este es un estudio potente que debería ayudar a hacer cambios para aumentar las horas de actividad física en los colegios. No estamos hablando de un ramo más, se trata de una necesidad fundamental para que estos niños tengan buena salud», concluye este investigador.

 

Fuente: El Mercurio